Saltos, grietas, canales y una cascada de 120 metros cautivan desde el correr de las aguas yodadas de Los Chorrillos, invitando al deleite placentero en las playas de arena, las rocas y la frondosa sombra de los árboles circundantes. En tanto un hotel, una hostería y cuatro campings ofrecen sus servicios y comodidades a quienes prefieran el confort del descanso a la rusticidad de la naturaleza.
Esta villa cordobesa de no más de 120 años, ha sido elegida como lugar de residencia por reconocidos personajes a lo largo de su historia. Es el caso de Ernesto Sábato que vivió allí durante la década del ’50 recibiendo en alguna oportunidad la visita del Comandante “Che” Guevara; y también del célebre artista porteño Luis Cordiviola, quien pasaba temporadas pintando al aire libre frente a Los Chorrillos. |