Uno de los Vía Crucis mejor logrados de Argentina, con una cruz de 15 metros en la cima.
Permite recorrer uno de los Vía Crucis mejor logrados de toda Argentina, erigiéndose hacia las afueras de la ciudad en una conexión magnífica entre naturaleza y espiritualidad.
Llamado así por la cruz de hormigón armado de 15 metros en su cima, se ha convertido en un concurrido lugar de peregrinación, especialmente durante Semana Santa — pero también en un desafío para los amantes del trekking.
El trayecto inicia por Av. Estrada en dirección a las sierras, con la primera estación del Vía Crucis al pie de las mismas y vistas panorámicas inigualables durante el ascenso. El cerro está cerca del Complejo Aerosilla.